agujero negro

EINSTEIN, TENÍA RAZÓN. LAS ONDAS GRAVITACIONALES

EINSTEIN, TENÍA RAZÓN.  LAS ONDAS GRAVITACIONALES

En los últimos días los noticiarios nos sorprendieron con la noticia de la detección, por parte del programa Advanced LIGO en el cual han participado más de mil científicos de quince países y noventa instituciones diferentes de todo el mundo, de ondas gravitacionales procedentes de la colisión de dos agujeros negros. No cabe duda de la importancia del descubrimiento, así como para dejarnos claro quién va a ser el próximo ganador del premio Nobel de física, dando una nueva herramienta a los científicos para la exploración del universo.

LIGO_onda_gravitacional

Las ondas gravitacionales las producen cualquier objeto con masa en movimiento, incluso nosotros, pero cuanto mayor es el objeto y cuanto más dramática sea la velocidad mayor será la onda producida, la cual se desplaza por el tejido del espacio-tiempo a la velocidad de la luz. Estas ondas, como las producidas al arrojar una piedra en un estanque de agua, pueden ayudar a la detección de efectos masivos (explosión de estrellas masivas, agujeros negros, colisión de dos agujeros negros, etc) en el cosmos, así como para la detección de ondas procedentes del Big Bang.

ondagravitacional

 El descubrimiento ha producido en los medios de comunicación una divinización, un poco exagerada, de Albert Einstein como precursor de la teoría que predijo el resultado que hoy conocemos. Además de por su genialidad, quizá también porque Einstein coincide con el arquetipo del genio científico imaginado por la sociedad, por los efectos derivados inevitablemente de su Teoría de la Relatividad General. Y aunque es verdad que matemáticamente no hubiera sido posible llegar a este objetivo sin su TRG, tampoco podemos obviar que Einstein se alzó sobre los hombros de otros grandes físicos y matemáticos como Lorentz y Hilbert para desarrollar su famosa teoría.

En síntesis, el experimento del Observatorio de Ondas Gravitacionales con Interferómetro de Láser (LIGO, en sus siglas en inglés) trata de dos detectores idénticos con forma de L en el que un rayo láser que rebota sobre un espejo muchas veces hasta recombinarse y que al impactar sobre él las ondas gravitacionales interferirán entre sí en lugar de cancelarse (estira el espacio-tiempo en una dirección y lo comprime en la otra) y que produce un sonido característico que hemos podido escuchar en televisión. La onda, o arruga espacio-temporal, medida se produjo por el impacto de dos agujeros negros, de 29 y 36 masas solares respectivamente, a una distancia aproximada de mil trescientos millones de años luz, y que en el último segundo antes de fusionarse produjeron 50 veces más energía que todas las estrellas de la galaxia combinadas.

Albert_Einstein

Hasta ahora se detectaba la luz reflejada de todo el espectro electromagnético para medir y observar el universo. Gracias a este experimento ahora podremos medir y analizar de manera más sencilla objetos como los agujeros negros que no reflejan las ondas de luz. Poseemos una nueva herramienta para comprender el cosmos y trae una nueva era en la astronomía.

En resumen, podemos afirmar que efectivamente, Einstein, tenía razón.

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